31 diciembre, 2015

AÑO NUEVO

El 31 de Diciembre a las 12 de la noche termina el año social y administrativamente, aunque astronómicamente haya sido el día del solsticio. Ese día termina un ciclo regido por un " Espíritu Envolvente " para la Tierra y comienza otro.

Antes de terminar el año debemos realizar cuatro actividades importantísimas.

PRIMERO: En los últimos minutos antes de finalizar el año debemos tranquilizarnos, tomarnos un tiempo en silencio, y si estamos en una fiesta, hacer un alto para realizar el "Perdón del fin de año" : pedir perdón y transmutar todos los errores cometidos durante el año que termina, tanto personales como colectivos, para no seguir arrastrando esas negatividades el año siguiente.

SEGUNDO: Hacer la Cosecha Espiritual, que es la recolección de la Energía de lo positivo que hemos realizado durante el año, en servicio a los demás. Lo que hemos amado, enseñado, embellecido, sanado, dado, perdonado y liberado, sonriendo, atendiendo a los enfermos y acompañando, se lo ofrecemos a Dios. Dios guarda en nuestro Cuerpo Causal, como nuestro haber espiritual, todo lo bueno que hemos hecho; es el abono en la cuenta del banco del espíritu.

TERCERO: Una vez que llega la medianoche, planificar el próximo año de acuerdo al Plan Divino de Perfección y los Siete Aspectos de DIOS en todas las actividades del año que comienza: con Luz, Buena Voluntad, Sabiduría, Amor Divino, Pureza, Salud, Opulencia y con mucho Perdón y Amor Compasivo.

CUARTO: El 31 de diciembre a las 12 de la noche hace su entrada el Espíritu Envolvente del año nuevo, y lo debemos recibir con un pensamiento de Luz en nuestras mentes, que generalmente es repartido al mundo entero en forma de Servicio.

Tomado del libro "ESPÍRITU DE LA NAVIDAD". De Rubén Cedeño.

29 diciembre, 2015

PERDÓN DE FIN DE AÑO. POR RUBÉN CEDEÑO

Minutos antes de que se termine el año, es necesario perdonar, transmutar y disolver todo lo negativo del año que se termina. Si uno celebra lo bueno sin redimir las cosas negativas, tales como odios, rencores y situaciones difíciles que hemos vivido, esa alegría se disuelve fácilmente, y como el Espíritu de la Navidad es una energía de mente y sentimientos tan delicada, se puede esfumar con nuestra negatividad; por eso es tan necesario el Perdón de fin de año.

Como hay personas que se reúnen todos los días de año viejo para recibir al Espíritu Envolvente del que comienza y quieren hacer, en conjunto, la invocación de “El Perdón de fin de año”, aquí se la damos:

PERDÓN DE FIN DE AÑO

1.- Yo, consciente de mis actos y asumiendo el control de lo que “YO SOY”, borro de mi subconsciente y del registro etérico, todo récord y memoria de todo suceso discordante que hay vivido este año.

2.- Perdono de corazón y olvido para siempre, todo disgusto, agravio, deuda, desamor, irritabilidad, agresión, traición, maledicencia y odio que me haya causado cualquier ser humano, situación o cosa.

3.- A todos aquellos que se hayan ido de mi lado para otro grupo, trabajo, partido o círculo de amistades, los suelto y los dejo ir sin reclamarles nada, dándoles la plenitud de mi amor, para bendecirlos y prosperarlos dondequiera que se hayan ido y donde estén.

4.- Renuncio con toda la entereza de mi ser a todo apego a objetos, situaciones, posesiones y, sobre todo, personas. Declaro que nada ni nadie me ata a nada, y “YO SOY” libre, pero completa y absolutamente libre, para entregarme, ampararme y refugiarme en Dios y solamente Dios, para siempre.

5.- Borro todo aquello que me haya sucedido este año, que no sea un escalón dentro de mi proceso de Ascensión, y hago desaparecer de mi vida todo obstáculo que me impida volar hacia la libertad, que es el estado natural de mi ser.
 
6.- Cubro cada segundo, minuto, hora, día, semana y mes de este año que concluye, con la fulgurante y resplandeciente Llama Violeta, borrando toda energía mal calificada, y la envuelvo con la incandescente brillantez del Fuego Blanco de la Ascensión.

7.- Libre de personalidad, ego, pasado, memoria y mal karma, entrego mi “Corriente de Vida” al Servicio Único de la Luz, para que, de ahora en adelante, sólo oiga la Luz, sienta la Luz, vea la Luz, saboree la Luz, huela la Luz y piense la Luz, hasta alcanzar la eternidad.

Tomado del libro “Espíritu de la Navidad” de Rubén Cedeño.

16 diciembre, 2015

CAMBIA TU MENTE Y TUS SENTIMIENTOS

Estados emocionales
Solucionamos el sufrimiento poniendo en práctica el pensamiento y el sentimiento positivo, no haciéndole nada negativo a nadie, usando las palabras “Yo Soy” sólo para el bien, contactando para todo al “Dios Interior”, transmutando lo destructivo con la Llama Violeta, usando las Leyes de la Presencia de Dios y los Principios Universales. No nos liberamos del sufrimiento porque haya mejor cambio de dólar, pongan otro gobierno, se vaya o venga determinada pareja. Ni el gobierno, ni el cambio de la moneda ni el amante tienen la culpa de lo malo que te sucede; no son ellos los causantes del mal, es tu estado mental y emocional. Si cambias tu estado mental y emocional, cambian las cosas.

Cuando se vive practicando las Leyes del “Yo Soy”, uno jamás se ocupa del cambio de monedas ni del gobierno, vive independientemente de todo lo que sea política, economía, problemas sociales, y le va de maravillas; no se conecta con el plano de la lucha. Tú dependes de tu estado mental y emocional. Si tú piensas y sientes que tu mundo está cubierto, que estás provisto en todo, que eres amado y amas, te consideras inteligente, que actúas sabiamente, y te procuras un estado de salud bien sano, ¿qué importa que cambie o no el gobierno, que haya diferencias entre el dólar, el euro u otra moneda de tu país? Eso da igual. La “Enseñanza Espiritual” no hace libres, sacándonos del sufrimiento, del plano de la lucha.

Tomado del libro Espiritualidad Dinámica. De Rubén Cedeño.