20 octubre, 2015

JESÚS Y EL INVIDENTE DE SILOÉ

Foto Rubén Cedeño en el Estanque de Siloé.
Setiembre 9. 2015
Libro: “Jesús”

Es muy difícil abrirles los ojos a quien está empecinado en su punto de vista, sus convicciones, dogmas, supersticiones, creencias, ideas o el que se empeña en tener la razón sin poseerla. Hay tanta que dice una cosa y después dice que no la dijo; que se divide y se separa y luego dice que no odia, se proclama en amor y unidad; hay quien dice que entiende y no comprende nada, está el que se deja llevar por chismes y lo afirma como verdades. Este es el caso del invidente de Siloé. Siloé es la antigua fuente de la que se abastecía de agua Jerusalén donde Jesús y un invidente en un momento se encontraron. Jesús tomo saliva de su boca, por donde sale la Enseñanza, la mezclo con tierra, que es la manifestación de las cosas y las unto, se las puso al invidente, lo mando a lavarse en la fuente de Siloe y este de repente vio. Tanto la saliva como la tierra mezcladas quieren decir, la Enseñanza que se ve manifestada, que es lo único que le puede abrir los ojos a la gente que no puede ver por falta de luz en su mente, ausencia de inteligencia. Por eso Jesús fue aquí donde dijo: “Yo Soy la Luz del Mundo”. Más adelante dijo Jesús: “Yo he venido á este mundo para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados”. Esto quiere decir que los que no entienden, puedan comprender y esos que se creen que saben, entienden, tienen la razón, se queden cegados. Como ven, el verbo y el carácter de Jesús era recio, firme y de carácter fuerte. Por eso es mejor nunca tener la razón, y es preferible observar sabiamente las cosas, escuchar, sopesar y meditar porque no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír.

NOTA DE LA VISITA A SILOE
Durante 35 años insistiendo, nunca pude visitar el estanque de Siloé, por una razón o por otra, bien sea porque estaban haciendo excavaciones, no estaba abierto al público o cualquier excusa más. Al fin pude ir hoy, pero hay que ver de que manera. Siloe no es un lugar que está a la mano, no es un sitio fácil de llegar, está en lo más profundo de un acantilado de la vieja Ciudad de David que está en ruinas en el confín más apartado de esos escombros. No se como termine tomando el camino más difícil para llegar a Siloé, que es el túnel o acueducto mandado a construir por el Rey Exequias, que data de 700 años antes de Jesús y que conducía el agua al estanque, por lo que ahora es un pasadizo cavado en la roca por debajo de la tierra que no da más que la anchura del cuerpo, muy tortuoso y casi de medio kilómetro de largo, otro túnel más largo casi de un kilómetro, tuve que recorrer para salir de allí, toda una tortura tanto de ida como de vuelta. ¿Serán estos los túneles de la sinrazón en donde se enfrasca uno, que son muy difíciles de salir?. Parecía que no iba a salir nunca, la claustrofobia y la incertidumbre le dan a uno pánico en semejante situación y en medio de todo el estar solo, si por allí le pasa a uno algo nadie se entera. Al llegar al “Estanque de Siloé”, no había ni un turista; tampoco cristianos diciendo misa ni rezando; como ningún islámico con su alfombra orando en dirección a la Meca, asuntos todos estos muy usuales en “Tierra Santa”. El “Estanque de Siloé”, es pequeño, hermoso, con poética reminiscencia de antigüedad, fácilmente hace a uno pensar en Jesús. Pero el Estanque no estaba solo antagónicamente estaba repleto de descontrolados jóvenes judíos bañándose, gritando desenfrenadamente, en el más escandaloso alborozo que alguien se pueda imaginar, y que dentro de otras tremenduras, salpicaban hasta empapar de agua al que pasara, de lo cual no me salve, ya que me mojaron de arriba abajo. Se rieron, se mofaron y al final terminaron amigándose conmigo en los más cordiales términos y es a ellos a quienes les debo las fotos donde aparezco en el lugar. Me resultaba difícil en semejante estrepito ponerme a meditar en el suceso acaecido allí con Jesús y el invidente, pero a pesar de todo sentado en un poso de agua, porque no había nada seco para reposar, pude darme cuenta, aunque sea un poco del significado de semejante milagro y luego poder escribirlo.

03 octubre, 2015

¿CÓMO SE HACE PARA SABER QUE UN FACILITADOR ESPIRITUAL ES BUENO?

Facilitadores de Metafísica de la Línea Conny Méndez - Rubén Cedeño
Por Rubén Cedeño

Para saber que un Facilitador Espiritual, Maestro o Gurú es bueno, se mira cuánto afecto le da a sus hermanos en su Grupo Espiritual, a su Maestro y a la Enseñanza, ya que, de esa misma manera, amará a sus estudiantes.

Así como el Sol está constituido por Luz y calor, las personas espirituales se hacen del amor y fidelidad que le tienen al Grupo con el que se formaron, al Maestro que los formó y a la Enseñanza que recibieron

Dice el Señor Gautama Buddha: “Después de haber establecido un vínculo formal de Enseñanza e iniciaciones, y una vez se ha aceptado a determinado maestro como Gurú, es muy importante que el discípulo solo tenga imágenes positivas de su maestro y que las aliente aun en el caso de que descubra en él cualidades que le parezcan desagradables, puesto que, una vez establecido el vínculo, la única actitud beneficiosa que promueve el avance espiritual del discípulo es la de considerar al maestro como una emanación del Buddha”.

En esto, en la India nos han ganado, pues allí, a casi cualquier estudiante le va bien espiritualmente porque siempre antepone su maestro, su gurú, a todo, y esto le abre puertas, le resuelve situaciones, le llena los salones de personas que vienen a escuchar el Dharma.

11 septiembre, 2015

TEMPLO DE JERUSALÉN

Foto: Rubén en el emplazamiento del Templo de Jerusalén
TEMPLO DE JERUSALÉN
Rubén Cedeño
Libro: Biblia
Jerusalén Septiembre 19.2015

El Templo de Jerusalén es el verdadero centro del mundo espiritual de judíos, islámicos y cristianos, aunque Jesús declaro fehacientemente: “No quedara piedra sobre piedra” y se cumplió, luego dijo ante la samaritana: que para adorar a Dios no hacía falta ningún templo físico porque “A Dios se adora en Espíritu y Verdad”. De todas formas ya Jeremías había adelantado que el Dios es Interior. Salomón construyó el Primer Templo de Jerusalén que David tenía proyectado, porque Moisés en el Éxodo da explicaciones de cómo construirlo con las medidas exactas para guardar en el, el “Arca de Alianza”. Desde entonces el lugar del templo es todo una historia de asedios, demoliciones, reconstrucciones, traspasos de una religión a otra hasta el presente. Todo esto dando un mensaje a la humanidad, que el Templo donde habita Dios es interior y no debe proyectarse en ese sentido ninguna energía hacia lo exterior.

El sueño de la vida es caminar, estar, meditar disfrutar el lugar del “Templo de Jerusalén”, el que proyecto el Rey David, hizo Salomón, el que Jesús frecuentaba, donde estaba el “Santo Santorum” y donde estaba el Arca de la Alianza. No se puede describir la inmensa bienaventuranza espiritual que se siente al pisar aquí, todo el respeto, una inmensa devoción, algo ancestral indescriptible se mueve por dentro. Por decisiones internas entre líderes religiosos propios de Jerusalén, en algunas épocas se ha podido acceder libremente, en otras no y en algunos periodos a medias, que si por aquí si o por allá no. Esta vez fue casi al completo, ya que los israelíes consiguieron que los islámicos permitieran acceder a la explanada del templo personas no musulmanes, aunque con extremas medidas de seguridad y en horarios muy limitados, pero se accede. Todo lo que hay de vocación sacerdotal se alboroza dentro de uno en emplazamiento del Templo de Jerusalén. Al llegar a la emplazada se ve que esta casi igual a la época del segundo templo y allí donde estaba el “Santo Santorum” se encuentra el “Domo de la Roca” cubierto de hermosos azulejos y bajo custodia musulmana, envolviendo la piedra sagrada punto de partida de la religión Judía, Cristiana e Islámica y que tanto jaleo a provocado a través del tiempo entre ellos. De pie donde estaba la sagrada entrada del “Santo Santorum” del Templo original decrete que sus puertas sean abiertas para los miembros de todas las religiones del mundo: “Yo Soy la Puerta abierta que ningún hombre puede cerrar”.